¿Por qué los fundadores necesitan coaches, no consultores?

Últimamente hemos notado, o al menos en mi mundo digital he notado cambios en ciertos temas y creación de oportunidades de negocios.

Por mi estilo de trabajo que es el ser un freelancer, he visto que ya se han abierto opciones para sentarnos a trabajar de forma sencilla y cómoda cuando no deseamos estar en casa, naciendo así los espacios especiales de trabajo llamados coworking, o rentas una oficina, una sala de juntas o hasta una oficina virtual.

Este concepto ha llegado a nuestro país por lo que el coworking México ya es una alternativa para muchos emprendedores y para aquellos perfiles de negocios en donde les cae como anillo al dedo este modelo.

Por otro lado, todo esto también ha sido parte del cambio que estamos viendo sobre el nacimiento de nuevas empresas, negocios, servicios, etc., en donde las startups han sido un perfecto semillero.

Y como todo, las propias startups junto a sus creadores y/o fundadores, se encuentran frente a retos interesantes para salir adelante.

Muchas de estas startups requieren de cierto apoyo para dar ese gran salto. Ya cuentan con la idea, con el modelo solo falta una forma de unir el engranaje para que todo fluya.

Y para esto, así como nacen espacios como el coworking, se cuenta con perfiles que pueden empoderar un proyecto, por lo que es posible recurrir a un consultor o, ¿será mejor recurrir a un coach?

Y posiblemente la mejor respuesta es que todo depende de la etapa en la que se encuentre la startup.

De acuerdo a la experiencia, una consultoría no funciona para las startups en una etapa temprana, veamos por qué.

La consultoría generalmente implica la entrega de nuevas ideas para su puesta en marcha.

En realidad, las startups rara vez necesitan nuevas ideas. Por lo tanto, agregar más ideas a la ecuación es estresante, especialmente sin los recursos para ejecutarlas.

Además, la consultoría es una forma extremadamente costosa de ejecutar ideas. Y teniendo en cuenta que está en el ADN de una startup no gastar dinero, este tipo de inversión no es realista.

Lo que mejor ayuda a una startups es el orientar a los fundadores a desarrollar su negocio, no a construirlo para ellos.

Coaching vs. consultoría

Si la consultoría se trata de brindar habilidades a la startup, el coaching trata de fomentar las habilidades dentro de la startup.

Un gran coach no viene con las respuestas correctas. Vienen con las preguntas correctas.

Por lo que el coaching tiene un conjunto de habilidades diferentes en comparación con la consultoría.

Si eres un fundador de una startup y estás definiendo el pedir apoyo para concretar tu idea, posiblemente te convenga mejor recurrir a un coach.

Y para ello un coach deberá contar con varias de las siguientes cualidades y pautas de trabajo:

  1. Tener una conexión empática, este es el punto de partida de la colaboración
  2. Fomentar la creación de una agenda de trabajo y priorizar las tareas
  3. Un buen coach te planteará preguntas… no te dará las respuestas
  4. Es cuidadoso en los detalles
  5. Un buen coach será curioso y esto le ayudará al planteamiento de mejores preguntas
  6. Ser un buen escucha
  7. Ser paciente para ser eficaz
  8. Comparte experiencias, no instrucciones
  9. Sabe dar crédito donde se debe
  10. Lleva un seguimiento de tus acciones

Como verás, la tarea de encontrar un buen coach no es sencilla, ya que una gran virtud de este perfil es que sepa dejar su ego a un lado para ocuparse de tu proyecto y de tu parte, una ayuda de esta índole te exigirá una  inversión de tiempo y energía emocional.

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